Annia Alonso
Artista visual cubana

El paisaje es uno de los géneros que más desarrollo alcanzó dentro de aquello que la teoría de las Artes Plásticas conceptualizó como “buena pintura”. Afortunadamente, desde fines del siglo XIX los artistas con frecuencia se han acercado al género solamente para ensayar recursos de representación. Otros más interesados en la sobrevivencia del propio género, han investigado sus convenciones para luego modernizarlo.

Ahora bien, hacia cuál de las dos actitudes se orientan las 10 cartulinas que Annia ha reunido para esta muestra? Si bien es cierto que el conjunto es bastante sensorial y en la medida que avanzamos descubrimos una secuencia de ejercicios –también sería lícito hablar de juegos- de relación con el paisaje, al mismo tiempo es posible reconocer el peso que tienen dentro de estos juegos ciertas tradiciones iconográficas que asumieron el paisaje con seriedad. Ella, alterna sin ruborizarse mucho, soluciones post-impresionistas y cubiertas, con la síntesis de Cézanne, y el primer Mondrian, mezclados a su vez con cierta imaginería de las vanguardias latinoamericanas de los años veinte.

El conjunto tiene un carácter más bien lúdrico: deja al descubierto cierto placer femenino por haber aplicado pigmentos directamente con las manos y por haber combinado sobre un mismo soporte técnicas como la monotipia y el pastel entre otras libertades; pero dentro del vértigo y el desenfado del juego, hay anticipadas actitudes que definen un tipo de paisaje de contenidos orientados hacia lo ecológico, como sucede con las dos últimas piezas, donde el referente son ahora fragmentos de naturaleza intervenida, privada de su virginidad. Estas dos cartulinas están revestidas de una apariencia metafísica, que en el resto de la exposición se afirma a partir los encuadres de cada cartulina. Unas veces el plano es muy abierto y en ese caso el paisaje es integración del exterior: mar, árboles, sol, luna. Otras veces, el plano se cierra, y el paisaje ya no es integración, sino interiorización de un solo elemento. O sea, que lo mismo se trabaja con un árbol de la playa que con el nido de palomas que hay en sus ramas, y lo mismo, continúa siendo paisaje.

Lic. Oriol Guillén. Julio de 1997.
Cienfuegos, Cuba.

-

De la uva caleta al paisaje I

1997: Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo, 40x60cm

-

De la uva caleta al paisaje II

1997: Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo, 40x60cm

-

De la uva caleta al paisaje III

1997: Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo, 40x60cm

-

De la uva caleta al paisaje IV

1997: Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo, 40x60cm

-

De la uva caleta al paisaje V

1997: Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo, 40x60cm

-

De la uva caleta al paisaje VI

1997: Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo, 40x60cm

-

De la uva caleta al paisaje VII

1997: Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo, 40x60cm

-

De la uva caleta al paisaje VIII

1997: Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo, 40x60cm

-

De la uva caleta al paisaje IX

1997: Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo, 40x60cm

-

De la uva caleta al paisaje X

1997: Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo, 40x60cm